La curva del olvido explica cómo perdemos información con el paso del tiempo cuando no la repasamos. En oposiciones, este concepto es muy importante porque el contenido es amplio, técnico y exige recordar datos durante meses: leyes, plazos, procedimientos, órganos, funciones y artículos.
Desde Jupa Oposiciones te vamos a explicar cómo puedes aplicar la curva del olvido en tus repasos para que estudies de forma efectiva. No se trata de repetir el temario una y otra vez, sino de programar repasos en momentos puntuales para que la información se mantenga activa y puedas recordarla el día del examen.
¿Qué es la curva del olvido?
La curva del olvido es una teoría que muestra cómo la memoria pierde información de forma progresiva si no se refuerza.
Se asocia al psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus, pionero en el estudio experimental de la memoria. Sus investigaciones mostraron que el olvido sigue una evolución progresiva con el paso del tiempo, una idea especialmente útil para entender por qué los repasos son tan importantes al preparar una oposición.
Después de estudiar un tema, el recuerdo es más fuerte al principio, pero empieza a debilitarse con el paso de las horas y los días.
Esto no significa que estés estudiando mal. Pero debes saber que tu cerebro funciona así.
Por eso, es fácil caer en la siguiente trampa: terminas de estudiar un tema y ya crees que lo entiendes. Sin embargo, unas semanas después te cuesta recordar o sientes que estás olvidando conceptos.
¿La solución? Repasar.
En oposiciones, estudiar una vez no es suficiente. El temario necesita que vuelvas varias veces hasta que se consolide en tu memoria.
¿Cómo afecta la curva del olvido a las oposiciones?
Una oposición no se parece a un examen corto de una asignatura. El tiempo de preparación es largo y el volumen de contenido es mucho mayor.
Por eso, el olvido juega siempre en tu contra.
En las oposiciones de Justicia, por ejemplo, hay temas con conceptos muy parecidos: plazos procesales, competencias, fases del procedimiento o diferencias entre cuerpos.
Estos detalles pueden mezclarse o desaparecer cuando los necesitas.
Algunos síntomas habituales de la curva del olvido son:
- Estudiar un tema y no recordarlo a la semana siguiente.
- Confundir unas definiciones con otras.
- Tener la sensación de empezar siempre desde cero.
- Avanzar de tema mientras pierdes seguridad en lo que ya has estudiado.
- Llegar a los test con dudas en preguntas que antes te sabías.
- Bloquearte al intentar explicar un tema sin mirar los apuntes.
Ojo, la curva del olvido en oposiciones no se combate estudiando más horas, sino con un repaso eficiente.
Curva del olvido y repasos: ¿por qué son tan importantes?
Hay una relación muy clara entre la curva del olvido y los repasos: cada repaso ayuda a frenar la pérdida de información.
Cuando repasas un tema justo antes de olvidarlo por completo, el esfuerzo es menor y la información se consolida en tu mente. En cambio, si esperas demasiado, el repaso se parece casi a volver a estudiar desde cero.
Por eso, debemos situar el repaso antes de que el contenido se haya enfriado.
Una forma de entenderlo muy práctica: el primer estudio te abre el camino, pero los repasos lo mantienen transitable. Cuantas más veces vuelvas a un contenido, más fácil te será recuperarlo después.

Cómo aplicar la curva del olvido a tu oposición
Para evitar calendarios imposibles donde el opositor vive atrapado estudiando sin avanzar, lo ideal es espaciar los repasos y hacerlos livianos.
Te proponemos un sistema sencillo:
- Primer repaso: A las 24 horas de estudiar el tema.
- Segundo repaso: A los 3 o 4 días.
- Tercer repaso: A la semana.
- Cuarto repaso: A los 15 días.
- Quinto repaso: Al mes.
- Repasos posteriores: según la dificultad y cercanía del examen.
Cada tema necesita un número de repasos. Espacia más aquellos temas que domines, e incluye repasos más frecuentes de los temas que te cuesten.
¿Qué tipo de repaso funciona mejor?
Repasar no consiste únicamente en volver a leer un tema. De hecho, esto puede darte una falsa sensación de seguridad: el tema te suena y crees que podrás recordarlo con facilidad.
Pero para que un repaso sea útil, debe obligarte a recordar información. Y probarte a ti mismo que, efectivamente, así es.
Estos formatos son muy útiles para esto último:
- Test sobre el tema estudiado.
- Preguntas cortas sin mirar el temario.
- Esquemas hechos de memoria.
- Revisión de errores anteriores.
- Tarjetas de plazos, artículos o conceptos clave.
- Simulacros parciales por bloques.
- Explicar el tema en voz alta con tus palabras.
De esta forma te pruebas (y compruebas) que puedes recordar de forma efectiva lo que ya estudiaste.
Preguntas frecuentes sobre la curva del olvido
Este concepto genera muchas dudas, ya que afecta a cómo planificas el estudio en tu día a día. Hemos reunido algunas de las consultas más habituales a la hora de preparar oposiciones para resolverlas una a una.
¿Es normal olvidar mucho al principio de una oposición?
Sí, es bastante normal. De hecho, en las primeras vueltas al temario, todavía no tienes una estructura mental sólida y cada tema exige mucho esfuerzo. Por eso, puedes sentir que avanzas pero se te escapa lo anterior.
Las vueltas, los repasos y la práctica ayudan a que los temas empiecen a sonarte, se conecten entre ellos y cuesten menos de recordar.
¿Por qué subrayo mucho pero luego no retengo?
Subrayar es útil para localizar la información, pero no te fuerza a retenerla. Otras estrategias, como hacer esquemas de memoria, resolver test, hacer preguntas o revisar fallos sin mirar la respuesta son más eficaces.
¿Qué hago si los test me salen mal aunque haya estudiado el tema?
Antes que nada, no lo tomes como una señal de que no sirves para opositar. Es fácil desanimarse, pero un test sigue siendo útil cuando lo fallas. Un test fallido sigue siendo útil para revisar los errores y, por tanto, como un repaso excepcional.
¿Cómo sé si estoy repasando bien o solo perdiendo tiempo?
Un repaso funciona cuando sales de él con más capacidad para recordar, no solo con la sensación de haber vuelto a ver el tema.
Una buena señal es que puedes responder más preguntas sin necesidad de mirar, o explicar con mayor detalle los puntos clave.
¿Es bueno repasar justo antes de dormir?
Puede ser útil, sobre todo para repasos breves y tranquilos. Revisar esquemas, plazos, tarjetas o errores importantes antes de dormir puede ayudarte a reforzar la información reciente, siempre que no se convierta en una sesión intensa que aumente el cansancio o la ansiedad.
Lo importante es que sea un repaso ligero, no el momento de enfrentarse a un tema nuevo o especialmente difícil.
La curva del olvido es una teoría que explica cómo la memoria pierde información con el paso del tiempo cuando no se repasa. Después de estudiar un tema, el recuerdo empieza a debilitarse poco a poco; por eso, en oposiciones, no basta con entender el contenido una vez, sino que hay que volver a trabajarlo de forma planificada.
Para combatir esta curva, puedes organizar repasos espaciados de cada temario antes de que se te olvide. Estos repasos serán especialmente útiles si los haces mediante tests, haciendo esquemas de memoria, con preguntas cortas, tarjetas o revisando errores.
Si estás preparando una oposición de Justicia y necesitas que te ayudemos a estudiar y llegar al examen con la máxima preparación, contacta con nosotros.